Efecto


La limpieza con hielo seco es un proceso de limpiado con un chorro de aire comprimido en el que se utiliza hielo seco como medio de limpieza. Utilizamos este sistema para la limpieza de superfícies.  Los cristales de hielo seco se aceleran a una velocidad de 300 m/s.

Cuando los cristales (-78,5°C) impactan en la suciedad o superfície a limpiar, se produce un shock térmico local, que hace que la suciedad se contraiga, a causa de la diferencia de temperatura de hasta 100ºC, se resquebraja y endurece. Los pellets siguientes penetran en estas grietas y sueltan su energía cinética, desprendindo la suciedad.

La ventaja del hielo seco es que inmediatamente pasa de un estado sólido al gaseoso (sublimación) e incrementa su volumen 700 veces.

Las superfices subyacentes no son dañadas por abrasión ya que los pellets son muy blandos, solo tienen una dureza de 2 MoHs.